Este es un tema muy polémico, mucho se ha escrito y las líneas en la arena
se han dibujado claramente, con respecto a las amalgamas ó calzas grises llenas de mercurio. La Asociación Dental Americana, la FDA y los Institutos Nacionales de Salud se mantienen firmes en que los rellenos de mercurio «son seguros» y que están dentro de los niveles aceptables permitidos en los Estados Unidos, que una vez combinado el mercurio con otras sustancias en una amalgama no afecta la salud. Caso contrario de otras naciones como Suecia y Noruega que prohíben rotundamente este uso, han convertido la práctica ilegal y basados en una investigación especial encuentran graves problemas de salud relacionados con dicha sustancia.
El mercurio es una toxina multi-potencial con efectos en varios niveles de la célula lo que convierte la amalgama (aleación de mercurio) en un material inadecuado para la restauración dental.
Esto es increíblemente irónico, considerando que esta mezcla se ha colocado en la boca a millones de personas sin tener en cuenta que debe ser manipulada, transportada y eliminada como una «sustancia tóxica». Además, la misma Asociación Dental Americana tiene un «protocolo de seguridad» para el manejo de la mezcla de amalgama una vez que sea preparada, tiene un método de almacenamiento en un recipiente sellado con glicerina para evitar la emisión de vapores y la contaminación. Pero lo más extraño es que se ha considerado seguro en nuestra boca e inofensivo para nuestra salud.
Mercurio, interrupción endocrina y hipotiroidismo
¿Podría ser que algunas personas con hipotiroidismo (baja función tiroidea) hayan recibido de forma errónea hormona tiroidea para remediar un síntoma causado por las amalgamas?
Es probable, teniendo en cuenta que la eliminación segura de las calzas grises pudo haber aliviado muchos de los problemas asociados a la enfermedad. Tanto investigaciones nuevas como antiguas, muestran que el mercurio juega un papel muy importante en la disrupción endocrina y problemas tiroideos, donde las amalgamas con mercurio podrían ser la causa de su hipotiroidismo. Los síntomas como temperaturas bajas del cuerpo, a menudo mejoran rápidamente cuando se elimina la amalgama. Esta es una señal segura de que la amalgama podría haber sido uno de los culpables, por ejemplo, de la baja función tiroidea. Según el Dr. David Kennedy, D.D.S .
Una amalgama de mercurio en promedio, libera a diario aproximadamente 10 microgramos de mercurio en el cuerpo.
La importancia de esto es que el vapor de mercurio se está introduciendo de forma inmediata y continua en todos los tejidos más absorbentes del cuerpo, es decir, en la boca, los pulmones y el tracto digestivo. En consecuencia, el mercurio se deposita continuamente en los tejidos y células del cuerpo. El mercurio es el segundo veneno más mortal conocido por el hombre, después del plutonio. El cuerpo lo reconoce e inmediatamente capta esta sustancia en órganos donde hará el menor daño a corto plazo. Los sitios de almacenamiento primario son el cerebro, la tiroides, el hígado y las suprarrenales. Colocar el mercurio en estas áreas los saca del torrente sanguíneo donde se evita el daño inmediato. Desafortunadamente, el efecto a largo plazo es severo y más difícil de relacionar con el daño producido por el mercurio.
La deficiencia de minerales desplazados por el mercurio presenta los siguientes síntomas:
- Yodo: Disfunción tiroidea
- Magnesio: Latidos cardíacos irregulares, recesión de las encías
- Hierro: Anemia
- Zinc: Anorexia, pérdida de gusto y olfato,pérdida del apetito, baja libido
- Cobre: Anemia, disfunción tiroidea, alteración de la digestión
Es bien sabido por la ciencia que el mercurio es una sustancia muy peligrosa. Entonces, cualquier persona puede darse cuenta, que la inconsistencia es obvia. Si la ADA ha sabido que la amalgama de mercurio puede ser peligrosa al tacto ¿cómo explican que ésta se vuelva perfectamente segura una vez colocada en la boca humana? Y, ¿que es incluso perjudicial y peligrosa después de una incorrecta eliminación?. Se dice también que junto con las amalgamas de mercurio, la práctica popular de incluir éste metal en las vacunas y medicamentos, puede contribuir al hipotiroidismo o función tiroidea baja. El sentido común no siempre resiste a los hechos científicos, pero en este caso, ya sabemos que el mercurio es una toxina para el cuerpo humano, por lo tanto, aunque los diferentes niveles de seguridad son discutibles, el veneno es veneno.
Una vez más, nos preguntamos ¿por qué aún queremos poner una sustancia tóxica dentro de nuestros cuerpos,habiendo otros materiales disponibles? Muy curioso. Tal vez ¿será el hecho de que millones de dólares están en juego? ¿Puede usted imaginar la cantidad de amalgamas peligrosas que viven en la boca de millones de personas durante décadas? La evidencia concluyente, concreta e irrefutable es difícil de mostrar, debido a que el envenenamiento por mercurio puede ser un proceso muy lento, años o incluso décadas en la elaboración.
Hacer un diagnóstico de intoxicación por mercurio debido al trabajo dental, es extremadamente laborioso. Los síntomas cruzados como los de las enfermedades autoinmunes, hacen que el envenenamiento por mercurio sea aún más difícil de detectar. En pocas palabras, el envenenamiento por mercurio tiene los mismos síntomas que muchas otras enfermedades, incluyendo el hipotiroidismo. El Dr Stuart Scheckner es ahora un critico de las peligrosas restauraciones de mercurio, él ha escrito el libro Bomba de tiempo desde dentro: El envenenamiento por mercurio en odontología.
Algún día, las futuras generaciones mirarán hacia atrás en la odontología del siglo XX y preguntarán:
«¿Cómo podría ser posible que la gente tuviera mercurio, un veneno mortal, implantado en sus dientes?»
El mercurio no sólo envenena el sistema nervioso, el tracto digestivo y el sistema circulatorio, sino que también puede envenenar las glándulas incluyendo la tiroides.
Hay cuatro sitios de unión de yodo o receptores en la glándula tiroides, éstos receptores se unen con el yodo que obtenemos de nuestra dieta, principalmente de sal yodada. El yodo entra en la tiroides y la activa, si ésta glándula no absorbe suficiente yodo, no se activará completamente y la temperatura del cuerpo será anormalmente baja y aparecerá el Hipotiroidismo.
Otras fuentes comunes de exposición al mercurio:
Proviene de una variedad de fuentes y tiene un alto impacto en la función tiroidea
Amalgama (calzas grises)
Mariscos
Atún
Granos tratados con fungicidas que contienen metilmercurio
Mascara impermeable
Algunos tintes para el cabello
Los conservantes encontrados en algunas vacunas (Thimerosal)
Medicinas hemorroidales
Pigmentos de pintura amarillo, bermellón y cinabrio
Pinturas resistentes al moho
Productos químicos para jardinería
Bombillas fluorescentes (Ahorradora)
Establecer que el envenenamiento por mercurio, de hecho, ha interrumpido su tiroides y el sistema endocrino, es el primer paso para la curación. La eliminación de las amalgamas con mercurio de forma segura es indispensable.
Asegúrese de tener extrema precaución (encontrar un experto que esté capacitado en este proceso para evitar una mayor exposición)
El buen funcionamiento de la tiroides después de extraer el mercurio tóxico dará paso a que el cuerpo puede comenzar a sanar, regenerarse y prosperar.
El impacto devastador de Mercurio en las condiciones de la tiroides es abrumador y la conciencia es una herramienta muy poderosa.


